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Terceros

Argos responde por un tercero, sea cliente, proveedor, contratista o empleado. Su valor no es el puntaje de riesgo: es poder probar que se hizo lo que se debía.

Por qué la evidencia vale más que el puntaje

El parágrafo que añadió el artículo 7 del Decreto 659 de 2024 dice que la obligación no se entiende incumplida cuando se demuestra que se adelantaron las verificaciones.

Un producto que revisa una vez y archiva no cumple. Uno que nunca cierra todos los ojos, sí.

Una bitácora que no se puede corregir

La bitácora de eventos y los sellos de evidencia no admiten borrado ni actualización. Un borrado lógico sigue siendo un cambio, y en una bitácora de evidencia no se cambia nada.

Un hecho equivocado se corrige añadiendo otro hecho encima, no editando el anterior. La base de datos lo impide por su cuenta: rechaza cualquier intento de modificar o borrar esas filas.

Consecuencia buscada: un expediente no se puede borrar del todo, porque llevárselo obligaría a llevarse su bitácora.

La norma es un dato, no una versión del programa

Hay doce regímenes de lavado de activos en el país, uno por supervisor, y cambian por circular. Cada régimen es una fila de un catálogo. Horneados en el código, entrar a un sector nuevo costaría reescribir el motor.

Lo que Argos se niega a decir

De los doce regímenes ejecuta cuatro. Los otros ocho están catalogados solo para detectarlos y advertir que no se cubren.

Un tablero en verde en una empresa que está incumpliendo hace más daño que no tener producto. El silencio no es aprobación, y la misma regla vale para un factor de riesgo sin calificar.

¿Le sirve Argos?

Le mostramos lo que hay hoy, en vivo, y le decimos con franqueza qué le falta para su caso.

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