La suiteSoporte
Apolo
En construcciónSabe qué tiene. Y qué le está pasando.
Una mesa de soporte no se ahoga por los casos difíciles. Se ahoga por los que nadie clasificó, por los que se resolvieron dos veces porque el primero no dejó constancia, y por los relojes que siguieron corriendo mientras la oficina estaba cerrada. Y al lado está el otro problema, el que nadie mira: cuatrocientos computadores en el balance, trescientos ochenta en la bodega, y esa diferencia no la ve nadie porque las dos verdades viven en dos sistemas que no se hablan. Apolo lleva las dos cosas sobre un mismo motor —una cosa, algo que le pasa, alguien que responde, y la historia que queda— y dice, cuando toca, qué no pudo ver.
De qué se hace cargo
Lo que está construido y funcionando, no lo planeado. Abra un grupo para ver su detalle.
Bajo qué reglas opera
Cada una con lo que el sistema hace por ella.
Ley 1581 de 2012 (habeas data)
El detalle de un activo y de un caso se lee dentro, donde hay permisos, y queda registrado quién abrió cada adjunto. El agente que inventaría una máquina puede enseñarle a su dueño exactamente qué envió: el titular tiene derecho a saber qué datos suyos se tratan.
Ley 51 de 1983 («Ley Emiliani»)
Los festivos que se trasladan al lunes, cargados uno a uno con su ley. Sin ellos el reloj de los acuerdos cuenta dieciocho días al año que nadie trabaja.
Ley 1480 de 2011 (Estatuto del Consumidor)
La publicidad obliga a quien la emite. Por eso lo que Apolo no hace se dice dentro del producto —tiene pantalla propia— y en este mismo documento, no en la letra menuda.
GPL-3.0 (la licencia de GLPI)
Marca la frontera de cómo se construyó: se reimplantan conceptos y se habla su protocolo; su código, su esquema y sus textos no se copian. Un producto derivado obligaría a entregar el código a quien lo recibe.
Contratos de licenciamiento de fabricante
El informe de instalaciones contra licencias compradas es lo que se opone en una auditoría — y dice qué parte del parque alcanzó a mirar antes de dar cualquier veredicto.
Lo que se decidió al construirlo
6 decisiones de fondo, cada una con su motivo. No son funciones: son la razón por la que las funciones están como están, y lo que se nota al usarlo todos los días.
Lo que todavía no
Esta parte no se omite en ninguna ficha. Enterarse después sale más caro.
- 🔴 NO HAY ASISTENTE DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL. Ni contestando solo, ni sugiriendo respuestas, ni clasificando con un modelo. Lo que hay es clasificación por reglas y un catálogo de conocimiento que escribe una persona. Lo que hay resuelve buena parte del trabajo, pero no es lo mismo y no se anuncia como si lo fuera.
- La conciliación contra el libro contable real. El cliente y los tres estados están escritos y probados; falta que el servicio de contabilidad exponga su libro de activos. Mientras tanto se concilia contra lo que se cargue a mano.
- El descubrimiento de red por SNMP. Los agentes cubren computadores; los conmutadores, las impresoras de red y las UPS hay que meterlos a mano.
- El adaptador del agente de inventario estándar del mercado. Falta una captura real de lo que manda: escribir su lector de memoria produce uno que funciona con lo que uno imaginó.
- Comprobar el importador de GLPI contra una instalación de verdad. Ya trae personas, categorías, casos, equipos y proveedores, en modo de ensayo y sin duplicar al repetir, pero el mapeo se escribió con la documentación pública. Faltan también los adjuntos de los casos y el software que GLPI ya tuviera registrado.
- «Instalado» no es «usado». Apolo dice qué programas están puestos en las máquinas, no cuáles abre la gente. Una licencia pagada que nadie usa es dinero tirado, y hoy no se detecta.
- El antivirus de los adjuntos. Se reconoce el formato por los primeros bytes, pero no se analiza el contenido: un archivo con la cabecera correcta puede llevar dentro lo que sea. Cada fila guarda que entró sin analizar, para poder distinguirlo el día que exista.
- Purgar lo que pasó su plazo. Apolo LISTA los adjuntos vencidos y no los borra: purgar con acta es oficio del servicio de gestión documental, que todavía no existe. Un borrado sin acta es una pérdida, no una purga, y hay que decirlo porque una empresa puede creer que alguien está purgando.
- El aviso que no exige tener el correo abierto. El correo ya sale; faltan la notificación del navegador y WhatsApp, que además obliga a elegir proveedor y a usar plantillas aprobadas.
- La sonda externa: la segunda opinión que distingue «se cayó la máquina» de «se cayó la red». Hoy Apolo agrupa el silencio y no afirma la causa.
- La gestión de problemas y de cambios de ITIL, diferida con evidencia: cero uso en un año en la mesa que se levantó, con el módulo encendido. Se sustituye por agrupación y casos relacionados.
- Centro de datos, racks y direccionamiento IP; y reservas de equipo. Nadie los pidió y en la instalación revisada estaban en cero. Se difieren a propósito, no por olvido.
- No vigila infraestructura. Apolo recibe lo que sus agentes y las otras aplicaciones le cuentan; no sondea servidores ni sustituye a un sistema de monitoreo.
- No contabiliza. Ni asientos, ni NIIF, ni fiscal, ni depreciación de libro. Muestra el veredicto de contabilidad cuando lo hay, y cuando no lo hay calcula un valor de gestión y dice que no es lo mismo.
- No guarda archivos como archivo. Registra el dato del documento; la custodia de los bytes con su acta es de otro servicio.
- No lleva el legajo del empleado. Sabe a quién se le entregó un equipo, no cuánto gana ni qué contrato tiene.
- No hace control remoto ni despliegue de software. Son productos en sí mismos y no se van a improvisar dentro de este.
- No está en operación con clientes todavía. Está construido, migrado, probado de punta a punta y con su documentación completa, pero ninguna empresa lo está usando en producción — y eso se dice antes de que lo pregunten.
Con el resto de la suite
Apolo funciona por su cuenta. Junto a otro módulo de la casa, además hace esto.
Con PlutosContabilidad
La cosa es de Apolo y el valor es de Plutos: aquí se sabe qué es, dónde está y quién la tiene; allá, cuánto costó y cuánto vale en libros. La depreciación se muestra como veredicto ajeno y no se recalcula, porque un activo con dos depreciaciones distintas es peor que uno sin ninguna.
Con HestiaPersonas
Hestia sabe a quién se contrató; Apolo, qué se le entregó y con qué acta. El legajo del empleado se queda allá: aquí no se guarda cuánto gana ni qué contrato tiene.
Lo que gana por estar en la plataforma
Una credencial, y una sola salida
Se entra a todo con una sola cuenta. Y el día que alguien se va, se le quita el acceso una vez y se le cae en todos.
La empresa se registra una vez
NIT, sucursales y gente se dan de alta una sola vez. Nadie vuelve a escribir la misma plantilla en dos sistemas.
Se empieza por uno solo
No hay que comprar la suite. Los demás módulos se ven apagados, no escondidos: se sabe qué hay al lado.
Lo que no se contrató no aparece
Un módulo no comprado no deja botones que respondan «no tiene permiso». No entra a la sesión y no sale en el menú.
El dato viaja; no se copia
Los módulos publican lo que pasó y los demás reaccionan. No hay dos versiones del mismo dato esperando a que alguien elija.
Se aprende una vez
Misma forma de buscar, filtrar, exportar e imprimir en todos. El segundo módulo cuesta una fracción de capacitación del primero.
Un asistente para toda la suite
En construcciónSe está construyendo un asistente para toda la suite: la misma ayuda en la mesa de soporte y dentro de cada aplicación, para que preguntar en español salga más barato que aprenderse dónde está cada pantalla.
Todavía no responde, y no se está vendiendo como disponible. Cuando esté, propondrá y será una persona la que confirme.
¿Le sirve Apolo?
Le mostramos lo que hay hoy, en vivo, y le decimos con franqueza qué le falta para su caso.
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