Saltar al contenido
Gaia TechnologyApolo

La suiteSoporte

Apolo

En construcción

Sabe qué tiene. Y qué le está pasando.

Una mesa de soporte no se ahoga por los casos difíciles. Se ahoga por los que nadie clasificó, por los que se resolvieron dos veces porque el primero no dejó constancia, y por los relojes que siguieron corriendo mientras la oficina estaba cerrada. Y al lado está el otro problema, el que nadie mira: cuatrocientos computadores en el balance, trescientos ochenta en la bodega, y esa diferencia no la ve nadie porque las dos verdades viven en dos sistemas que no se hablan. Apolo lleva las dos cosas sobre un mismo motor —una cosa, algo que le pasa, alguien que responde, y la historia que queda— y dice, cuando toca, qué no pudo ver.

De qué se hace cargo

Lo que está construido y funcionando, no lo planeado. Abra un grupo para ver su detalle.

La mesa

Apolo · 10 funciones

  • El caso con siete estados y matriz de prioridad, con el impacto y la urgencia separados
  • Acuerdos de servicio y acuerdos internos, con relojes que cuentan horas hábiles y festivos de Colombia
  • La conversación del caso, con notas privadas que el solicitante no ve
  • Tareas dentro del caso, para repartir lo que no hace una sola persona
  • Tiempo imputado, para saber qué cuesta de verdad atender
  • Asignación a persona o a grupo, con observadores que se enteran sin ser responsables
  • El estado «esperando a un tercero», distinto de «esperando al usuario»: no es lo mismo que no conteste el cliente a que no conteste el proveedor
  • Solución con causa catalogada, que es lo que después permite contestar por qué se dañan las cosas
  • Encuesta al cerrar, que se entrega apagada y que no promedia con pocas respuestas
  • Casos duplicados que se resuelven contra su principal, en vez de contestarse dos veces

Pedir un servicio

Apolo · 4 funciones

  • Catálogo de lo que se puede pedir, con formulario propio por servicio y validación en el servidor
  • El caso nace clasificado, con su grupo y su prioridad puestas por el catálogo y no por quien pide
  • Servicios que exigen aprobación: nacen esperando firma, con su bandeja y el reloj parado
  • El «no» lleva motivo, y el motivo va a la conversación del caso

Por dónde entra un caso

Apolo · 6 funciones

  • Portal del solicitante con cuenta: sus casos, pedir un servicio y leer el conocimiento publicado
  • Portal público sin cuenta: preguntas frecuentes, abrir un caso y consultar en qué quedó
  • Entrada por correo, que distingue una respuesta a un caso de un caso nuevo
  • No entra en el bucle de las respuestas automáticas: lo detecta por cabeceras y no por el texto, porque «Fuera de la oficina» también lo escribe una persona
  • Cada correo deja acta, se haya hecho algo con él o no, para poder contestar «mandé un correo y no pasó nada»
  • Avisos por correo al solicitante y al técnico, con el registro de los que no salieron

El conocimiento

Apolo · 4 funciones

  • Artículos que nacen del caso que los provocó, y no de un proyecto de documentación que nunca empieza
  • Tres audiencias: interno, cliente y público — y la pública es la única que llega al portal sin cuenta
  • Historial de cada artículo y corrección con motivo
  • La métrica de reutilización: cuántos casos se resolvieron con cada artículo, que es lo único que dice si sirve

El parque

Apolo · 8 funciones

  • El activo con ficha configurable por tipo: computador, nevera, planta eléctrica o ascensor, sin escribir una tabla por cosa
  • Sedes, áreas, fabricantes y modelos como maestros propios
  • Entrega y devolución con acta en PDF, con el membrete de la empresa
  • Hoja de vida del equipo: todo lo que le ha pasado, incluidos los casos que abrió
  • Software instalado y licencias compradas, con el veredicto de cuáles no están amparadas
  • Unificar el mismo programa entre sistemas operativos, porque mientras sean dos filas ninguno de los dos conteos es cierto
  • Valor de gestión del parque, declarado como lo que es y no como libro contable
  • Los casos del equipo dentro de su hoja de vida, que es lo que permite calcular qué equipo cuesta más

Que el inventario no envejezca

Apolo · 8 funciones

  • Agentes para Windows, macOS y Linux, sin instalar nada y sin abrir puertos
  • Ingesta de inventario con acta de cada importación y normalización de fabricantes
  • Latido con cuatro estados y vigilancia de agentes mudos: un agente que dejó de hablar no es un equipo que dejó de existir
  • Lo que la máquina reporta sola no abre un caso por cada aviso: se agrupa y se promueve por umbral o a mano — cuarenta silencios de una sede son un caso, no cuarenta
  • Telemetría en tres resoluciones con purgado, umbrales con histéresis y la predicción de cuándo se llena un disco
  • «Sin verificar desde…», que es la pregunta que un inventario nunca se hace a sí mismo
  • Toma física con acta: qué se esperaba, qué se encontró, qué apareció de más
  • Importador desde GLPI con modo de ensayo, que contrasta sin escribir una fila

El mantenimiento

Apolo · 5 funciones

  • Planes por calendario y planes por medidor —horas de motor, ciclos, kilómetros—
  • Contadores y lecturas: la lectura contesta en el acto a qué planes les toca
  • Órdenes de trabajo con lista de chequeo y repuestos consumidos
  • Reprogramación desde la fecha real en que se hizo, no desde la que estaba prevista
  • Costo acumulado por activo, que es lo que permite decidir si se repara o se cambia

El dinero y los contratos

Apolo · 4 funciones

  • Conciliación entre el libro contable y el parque, con los tres estados de cada fila
  • Contratos de soporte y garantías, con qué activos cubre cada uno
  • Cobertura: qué está cubierto, qué venció y qué nunca tuvo contrato — que no son lo mismo
  • Vigía de vencimientos: acuerdos por vencer, mantenimientos y garantías, sin repetir el mismo aviso

Informes y evidencia

Apolo · 6 funciones

  • Nueve informes en PDF con membrete, en Excel nativo —números como números y fechas como fechas— y en CSV
  • Cumplimiento de acuerdos, casos por categoría y tiempo imputado
  • Qué equipo cuesta más, y por qué se dañan las cosas
  • Estado del parque, licencias contra instalaciones y cobertura de contratos
  • Mantenimiento cumplido: no si hay plan, sino cuántas veces tocaba y cuántas se hizo — el que pide un verificador y casi nadie tiene
  • Actas de entrega y devolución, que avisan de lo que falta antes de firmar

Que la mesa no se ahogue

Apolo · 5 funciones

  • Escalamiento de acuerdos cuando el reloj se acerca, con aviso a quien corresponde
  • Cierre administrativo en días hábiles del caso que nadie contesta, con su aviso previo
  • Recordatorio y salida automática de las esperas, para que un caso no se quede parado por olvido
  • Averías comunes: cuarenta silencios de una sede son un caso, no cuarenta
  • Indicadores de la mesa, cada uno con cómo se lee al lado

Configuración y gobierno

Apolo · 6 funciones

  • Usuarios, perfiles y permisos, con lo que reparte cada perfil a la vista ANTES de concederlo
  • Personas y su equipo asignado
  • Maestros de la mesa: categorías, fuentes y grupos de atención
  • Maestros del parque: sedes, áreas y fabricantes
  • El menú es una tabla y no código: una empresa oculta lo que no usa, y llega filtrado del servidor — esconder no es no enviar
  • Parámetros por empresa, con los sensibles marcados para que ninguna pantalla los muestre

Bajo qué reglas opera

Cada una con lo que el sistema hace por ella.

  • Ley 1581 de 2012 (habeas data)

    El detalle de un activo y de un caso se lee dentro, donde hay permisos, y queda registrado quién abrió cada adjunto. El agente que inventaría una máquina puede enseñarle a su dueño exactamente qué envió: el titular tiene derecho a saber qué datos suyos se tratan.

  • Ley 51 de 1983 («Ley Emiliani»)

    Los festivos que se trasladan al lunes, cargados uno a uno con su ley. Sin ellos el reloj de los acuerdos cuenta dieciocho días al año que nadie trabaja.

  • Ley 1480 de 2011 (Estatuto del Consumidor)

    La publicidad obliga a quien la emite. Por eso lo que Apolo no hace se dice dentro del producto —tiene pantalla propia— y en este mismo documento, no en la letra menuda.

  • GPL-3.0 (la licencia de GLPI)

    Marca la frontera de cómo se construyó: se reimplantan conceptos y se habla su protocolo; su código, su esquema y sus textos no se copian. Un producto derivado obligaría a entregar el código a quien lo recibe.

  • Contratos de licenciamiento de fabricante

    El informe de instalaciones contra licencias compradas es lo que se opone en una auditoría — y dice qué parte del parque alcanzó a mirar antes de dar cualquier veredicto.

Lo que se decidió al construirlo

6 decisiones de fondo, cada una con su motivo. No son funciones: son la razón por la que las funciones están como están, y lo que se nota al usarlo todos los días.

La cosa es de Apolo, el valor es de contabilidad — y la diferencia entre las dos es lo que vende

Contabilidad sabe que hay cuatrocientos computadores porque están en el balance. Sistemas encuentra trescientos ochenta porque son los que puede tocar. Esa diferencia no la ve nadie, en ninguna empresa, porque cada mitad vive en un sistema distinto y ninguno de los dos es dueño de la otra. Apolo la pone en una bandeja, con los tres estados que puede tener cada fila: está en los dos, está solo en el libro, está solo en el parque. Ningún competidor lo tiene, y no es por falta de talento: es que ninguno es dueño de las dos mitades. Sin contabilidad conectada, Apolo calcula igual un valor de gestión en línea recta —para saber cuánto vale el parque— y declara en la propia pantalla que eso no es el libro contable. Con ella conectada, muestra la depreciación como veredicto ajeno y no la recalcula. Un activo con dos depreciaciones distintas es peor que un activo sin ninguna: obliga a averiguar cuál de las dos es la buena, cada vez.

El caso y la cosa son el mismo expediente

En casi todas las empresas el soporte y el inventario son dos programas distintos. El caso dice «el portátil de contabilidad no enciende» en texto libre, y el inventario no se entera: el equipo sigue figurando como si nunca hubiera fallado. Aquí el caso cuelga del activo. La hoja de vida del equipo trae las averías que tuvo, los mantenimientos que se le hicieron, a quién se le entregó y qué contrato lo cubre — y de ahí sale un informe que casi nadie puede sacar: qué equipo cuesta más. Es la cifra que decide si se repara o se cambia, y hoy esa decisión se toma de memoria. Lo mismo pasa con el mantenimiento: la orden de trabajo, el plan que la generó y el caso que la provocó son el mismo hilo. Un verificador no pregunta si hay plan; pregunta cuántas veces tocaba y cuántas se hizo, y eso solo se contesta si las tres cosas están unidas.

El reloj cuenta horas hábiles, y los festivos son un dato

Un acuerdo de servicio que cuenta horas de reloj promete lo que no puede cumplir: un caso abierto el viernes a las cinco lleva sesenta y tres horas de incumplimiento el lunes por la mañana sin que nadie haya hecho nada mal. Los festivos de Colombia vienen cargados uno a uno, con la Ley 51 de 1983 incluida, que traslada varios al lunes siguiente. No es un detalle: en la mesa que se levantó para diseñar este producto, el calendario de servicio tenía CERO festivos —dieciocho días al año contados como hábiles— y además medía contra un horario que no era el que la empresa trabajaba. Y la cola se ordena por lo que falta para incumplir, no por la prioridad que alguien tecleó al abrir el caso. La prioridad dice cuánto importa; el reloj dice qué hay que hacer ahora, que es una pregunta distinta.

Distingue «no hay» de «no se pudo ver»

Es la regla que atraviesa la casa entera, y aquí tiene una pantalla propia que se llama exactamente así: «Lo que Apolo no sabe». Un inventario que presenta lo que alcanzó a ver como si fuera todo lo que hay es más peligroso que no tener inventario, porque alguien decide con él. El informe de licencias dice qué parte del parque tiene agente antes de dar cualquier veredicto: con la mitad de las máquinas a la vista, «sobran licencias» es una frase que puede costar una auditoría. La encuesta de satisfacción no promedia con pocas respuestas y siempre lleva su tasa al lado. Y un acta de toma física antigua dice que su porcentaje no se puede calcular, en vez de enseñar un cero que se leería como un desastre. Cuando cuarenta máquinas de una sede se callan a la vez, Apolo abre UN caso con los cuarenta equipos ligados y no afirma la causa. Que se cayó la red o que se cayó la sede son dos explicaciones distintas, y elegir una sin saber es lo que hace que la siguiente persona busque donde no es.

Un activo, muchas fichas

El estándar del mercado lleva quince años con una tabla por tipo de cosa: computador, monitor, impresora, teléfono. El día que entra una nevera hay que escribir una tabla, y el día que entra un ascensor, otra. Aquí hay un activo y un tipo con ficha configurable. El computador tiene procesador, memoria e IP; la nevera tiene rango de temperatura y refrigerante; el ascensor tiene certificado y visita anual. Ninguno de los tres necesitó una línea de código. De ahí sale que el mantenimiento de un aire acondicionado y el de un servidor sean el mismo módulo, y que los planes se puedan llevar por medidor además de por calendario: una planta eléctrica no se mantiene cada seis meses, se mantiene cada doscientas cincuenta horas de motor, y esa hora hay que poder anotarla.

Se inspira en GLPI; no desciende de él

GLPI es el estándar de facto del inventario de TI y se estudió a fondo, incluida una instalación real en producción. Pero está bajo GPL-3.0, que es copyleft fuerte: toda obra derivada de ese código tiene que publicarse con la misma licencia. Por eso se reimplantan conceptos y se habla su protocolo —aceptar el formato de su agente, leer su formato para importar lo que ya tenga registrado—, y su código, su esquema y sus textos no se copian. Le importa a quien compra, no solo a quien programa: un producto derivado de GPL-3.0 obliga a entregar el código fuente a quien lo recibe. Apolo no lo es, y eso se puede sostener por escrito el día que alguien lo pregunte.

Lo que todavía no

Esta parte no se omite en ninguna ficha. Enterarse después sale más caro.

  • 🔴 NO HAY ASISTENTE DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL. Ni contestando solo, ni sugiriendo respuestas, ni clasificando con un modelo. Lo que hay es clasificación por reglas y un catálogo de conocimiento que escribe una persona. Lo que hay resuelve buena parte del trabajo, pero no es lo mismo y no se anuncia como si lo fuera.
  • La conciliación contra el libro contable real. El cliente y los tres estados están escritos y probados; falta que el servicio de contabilidad exponga su libro de activos. Mientras tanto se concilia contra lo que se cargue a mano.
  • El descubrimiento de red por SNMP. Los agentes cubren computadores; los conmutadores, las impresoras de red y las UPS hay que meterlos a mano.
  • El adaptador del agente de inventario estándar del mercado. Falta una captura real de lo que manda: escribir su lector de memoria produce uno que funciona con lo que uno imaginó.
  • Comprobar el importador de GLPI contra una instalación de verdad. Ya trae personas, categorías, casos, equipos y proveedores, en modo de ensayo y sin duplicar al repetir, pero el mapeo se escribió con la documentación pública. Faltan también los adjuntos de los casos y el software que GLPI ya tuviera registrado.
  • «Instalado» no es «usado». Apolo dice qué programas están puestos en las máquinas, no cuáles abre la gente. Una licencia pagada que nadie usa es dinero tirado, y hoy no se detecta.
  • El antivirus de los adjuntos. Se reconoce el formato por los primeros bytes, pero no se analiza el contenido: un archivo con la cabecera correcta puede llevar dentro lo que sea. Cada fila guarda que entró sin analizar, para poder distinguirlo el día que exista.
  • Purgar lo que pasó su plazo. Apolo LISTA los adjuntos vencidos y no los borra: purgar con acta es oficio del servicio de gestión documental, que todavía no existe. Un borrado sin acta es una pérdida, no una purga, y hay que decirlo porque una empresa puede creer que alguien está purgando.
  • El aviso que no exige tener el correo abierto. El correo ya sale; faltan la notificación del navegador y WhatsApp, que además obliga a elegir proveedor y a usar plantillas aprobadas.
  • La sonda externa: la segunda opinión que distingue «se cayó la máquina» de «se cayó la red». Hoy Apolo agrupa el silencio y no afirma la causa.
  • La gestión de problemas y de cambios de ITIL, diferida con evidencia: cero uso en un año en la mesa que se levantó, con el módulo encendido. Se sustituye por agrupación y casos relacionados.
  • Centro de datos, racks y direccionamiento IP; y reservas de equipo. Nadie los pidió y en la instalación revisada estaban en cero. Se difieren a propósito, no por olvido.
  • No vigila infraestructura. Apolo recibe lo que sus agentes y las otras aplicaciones le cuentan; no sondea servidores ni sustituye a un sistema de monitoreo.
  • No contabiliza. Ni asientos, ni NIIF, ni fiscal, ni depreciación de libro. Muestra el veredicto de contabilidad cuando lo hay, y cuando no lo hay calcula un valor de gestión y dice que no es lo mismo.
  • No guarda archivos como archivo. Registra el dato del documento; la custodia de los bytes con su acta es de otro servicio.
  • No lleva el legajo del empleado. Sabe a quién se le entregó un equipo, no cuánto gana ni qué contrato tiene.
  • No hace control remoto ni despliegue de software. Son productos en sí mismos y no se van a improvisar dentro de este.
  • No está en operación con clientes todavía. Está construido, migrado, probado de punta a punta y con su documentación completa, pero ninguna empresa lo está usando en producción — y eso se dice antes de que lo pregunten.

Lo que gana por estar en la plataforma

  • Una credencial, y una sola salida

    Se entra a todo con una sola cuenta. Y el día que alguien se va, se le quita el acceso una vez y se le cae en todos.

  • La empresa se registra una vez

    NIT, sucursales y gente se dan de alta una sola vez. Nadie vuelve a escribir la misma plantilla en dos sistemas.

  • Se empieza por uno solo

    No hay que comprar la suite. Los demás módulos se ven apagados, no escondidos: se sabe qué hay al lado.

  • Lo que no se contrató no aparece

    Un módulo no comprado no deja botones que respondan «no tiene permiso». No entra a la sesión y no sale en el menú.

  • El dato viaja; no se copia

    Los módulos publican lo que pasó y los demás reaccionan. No hay dos versiones del mismo dato esperando a que alguien elija.

  • Se aprende una vez

    Misma forma de buscar, filtrar, exportar e imprimir en todos. El segundo módulo cuesta una fracción de capacitación del primero.

Un asistente para toda la suite

En construcción

Se está construyendo un asistente para toda la suite: la misma ayuda en la mesa de soporte y dentro de cada aplicación, para que preguntar en español salga más barato que aprenderse dónde está cada pantalla.

Todavía no responde, y no se está vendiendo como disponible. Cuando esté, propondrá y será una persona la que confirme.

¿Le sirve Apolo?

Le mostramos lo que hay hoy, en vivo, y le decimos con franqueza qué le falta para su caso.

Hablar con nosotros

Un producto deGaia Technology

Casa desarrolladora de software para dominios regulados en Colombia: salud, aduanas, contabilidad y cumplimiento.

Cartagena de Indias · Bolívar, Colombia