La suiteConversación
Iris
En operaciónQuién escribe, quién contesta, qué se le dijo.
El problema de atender por WhatsApp no es que falte una aplicación: es que el teléfono de la empresa está en el bolsillo de alguien. Dos personas contestan lo mismo, quien entra a cubrir un turno no puede leer lo de ayer, y el día que esa persona se va, se va con el historial. Iris pone la conversación donde se puede trabajar —colas, un solo responsable, el historial entero— y, cuando detrás hay un sistema de la casa, pregunta quién está escribiendo antes de que alguien tenga que preguntárselo.
Qué se puede hacer con una conversación
Lo que está construido y funcionando, no lo planeado. Abra un grupo para ver su detalle.
Bajo qué reglas escribe
Cada una con lo que el sistema hace por ella.
Ley 1581 de 2012 (habeas data)
El teléfono y el correo se enseñan tapados a quien no necesita verlos y completos a quien debe devolver la llamada. Las notas internas no tienen camino hacia el canal. Y una plantilla de mercadeo no se manda como respuesta a quien escribió pidiendo atención: abrió el canal para otra cosa.
Políticas de WhatsApp Business
La ventana de veinticuatro horas se respeta y se explica en la pantalla, en vez de mandar el mensaje y dejar que lo rechacen. Fuera de ella solo salen plantillas aprobadas.
Ley 1480 de 2011 (Estatuto del Consumidor)
Lo que Iris no puede hacer se dice en la pantalla, no en la letra menuda: por qué no se puede escribir, qué costará lo que se manda y qué no se sabe de quien escribe.
Lo que se decidió al construirlo
4 decisiones de fondo, cada una con su motivo. No son funciones: son la razón por la que las funciones están como están, y lo que se nota al usarlo todos los días.
Lo que todavía no
Esta parte no se omite en ninguna ficha. Enterarse después sale más caro.
- No lleva inteligencia artificial: no contesta sola, no sugiere respuestas y no clasifica. Hay un árbol de menús y respuestas escritas por personas. Es una decisión, no un retraso.
- El reconocimiento necesita un sistema detrás y datos limpios. Quien compra Iris solo tiene la bandeja entera, y no reconoce a nadie. Y donde hay sistema, el reconocimiento por teléfono vale lo que valga el dato: con teléfonos rellenos o con varios números en una casilla, Iris dice «hay más de uno con ese dato» y para. Por identificación de empresa no pasa.
- Conectar el WhatsApp de un cliente no es autoservicio: hace falta su portafolio de negocio y configuración nuestra.
- No se envían adjuntos: los del cliente se ven y se descargan; mandarle uno, todavía no.
- No hay campañas ni difusión: la plantilla se manda dentro de una conversación, de a una.
- Solo WhatsApp. No hay Instagram, ni Messenger, ni Telegram, ni correo, ni voz.
- No hay respuestas rápidas: quien atiende escribe cada una.
- No hay informes de atención: hay presencia del equipo, carga por persona y el medidor del gasto, pero no tiempos de respuesta, productividad ni motivos de consulta, y nada se exporta.
- El desglose del gasto no tiene pantalla: el total y el tope se ven; el detalle está guardado y no hay dónde mirarlo.
- No es un sistema comercial: sin oportunidades, etapas de venta ni ficha del cliente.
- La aplicación móvil no está en las tiendas: existe, y hoy la instalamos nosotros.
- La sesión dura ocho horas y no se renueva sola.
- Desde la conversación no se abre ni se comenta un caso de la mesa de servicio.
- Otra aplicación de la casa todavía no puede pedirle a Iris que mande un mensaje.
Con el resto de la suite
Iris funciona por su cuenta. Junto a otro módulo de la casa, además hace esto.
Lo que gana por estar en la plataforma
Una credencial, y una sola salida
Se entra a todo con una sola cuenta. Y el día que alguien se va, se le quita el acceso una vez y se le cae en todos.
La empresa se registra una vez
NIT, sucursales y gente se dan de alta una sola vez. Nadie vuelve a escribir la misma plantilla en dos sistemas.
Se empieza por uno solo
No hay que comprar la suite. Los demás módulos se ven apagados, no escondidos: se sabe qué hay al lado.
Lo que no se contrató no aparece
Un módulo no comprado no deja botones que respondan «no tiene permiso». No entra a la sesión y no sale en el menú.
El dato viaja; no se copia
Los módulos publican lo que pasó y los demás reaccionan. No hay dos versiones del mismo dato esperando a que alguien elija.
Se aprende una vez
Misma forma de buscar, filtrar, exportar e imprimir en todos. El segundo módulo cuesta una fracción de capacitación del primero.
Un asistente para toda la suite
En construcciónSe está construyendo un asistente para toda la suite: la misma ayuda en la mesa de soporte y dentro de cada aplicación, para que preguntar en español salga más barato que aprenderse dónde está cada pantalla.
Todavía no responde, y no se está vendiendo como disponible. Cuando esté, propondrá y será una persona la que confirme.
¿Le sirve Iris?
Le mostramos lo que hay hoy, en vivo, y le decimos con franqueza qué le falta para su caso.
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